El comprador no te espera
Quien rellena el formulario de una promoción de viviendas a las once de la noche no está pensando solo en la tuya. Ha mirado tres o cuatro, ha dejado sus datos en las que le han gustado y va a hablar con la primera que le llame. No es infidelidad: es que nadie compra una casa con una sola opción encima de la mesa.
Qué pasa cuando se tarda
La diferencia entre responder en diez minutos y responder al día siguiente no es una cuestión de educación comercial, es una cuestión de a quién ha visitado ya. Si tu competencia le enseñó el piso piloto el sábado y tú llamas el lunes, no compites en igualdad.
El problema rara vez es el comercial. Casi siempre es el circuito: el contacto llega a un correo, ese correo lo recibe alguien que no es quien llama, y entre el aviso y la llamada hay un reenvío, un mensaje de WhatsApp interno y un «ya le llamo yo mañana».
Cómo se arregla
- Que el aviso llegue directamente a quien va a llamar, no a un buzón general
- Que cada promoción de viviendas tenga su responsable asignado por defecto
- Que se vea a simple vista qué contactos siguen sin atender
- Que alguien mire ese dato una vez por semana
Mídelo antes de intentar mejorarlo
La media de horas desde que entra un contacto hasta que se asigna es un indicador incómodo y muy útil. Casi ninguna promotora lo tiene, y quien lo mide por primera vez suele llevarse una sorpresa desagradable. No hace falta perseguir a nadie: basta con que el dato exista y se vea.
En Prevende ese indicador está en el panel desde el primer día, junto a los contactos pendientes sin actividad. Puedes verlo en cómo funciona el sistema.
Seguir leyendo: cómo funciona el reparto automático de contactos.
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