No es un trámite, es una responsabilidad
Cuando alguien deja su nombre y su teléfono para preguntar por una promoción de viviendas, te está entregando datos personales. A partir de ahí tienes obligaciones concretas, y la más incómoda es poder demostrar cómo los conseguiste.
El punto débil habitual
Una hoja de cálculo con los contactos que viaja por correo, se descarga en varios portátiles y no registra quién accede ni cuándo. Si mañana alguien ejerce su derecho de supresión, hay que borrarlo de todas las copias, y nadie sabe cuántas hay.
Lo básico que deberías tener resuelto
- Consentimiento recogido en el propio formulario, con la información visible
- Evidencia de ese consentimiento: cuándo se dio y con qué texto legal
- Un plazo de conservación definido, y que se cumpla solo
- Acceso limitado: cada comercial ve lo que le corresponde
- Capacidad de borrar un contacto de verdad cuando lo pidan
Las cookies y el seguimiento
Medir de dónde viene cada visita es legítimo, pero el seguimiento estadístico solo debe activarse cuando el visitante lo acepta. Un sistema bien montado respeta esa decisión sin que tengas que acordarte tú.
Por qué esto también es comercial
Más allá de la sanción, hay un argumento de negocio: los compradores de vivienda entregan muchos datos personales y notan cómo se tratan. Una promotora que responde rápido, no llama a deshoras y no comparte tus datos con medio sector transmite seriedad.
Prevende guarda las evidencias de consentimiento y permite configurar los plazos de conservación. Está explicado en cómo funciona.
Seguir leyendo: cómo se gestiona el consentimiento en el sistema.
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